viernes, 18 de diciembre de 2009

AL FINAL DE ESTE VIAJE…


Cuando se viaja en avión solamente existen dos clases de emociones: el aburrimiento y el terror
Orson Welles

Los periódicos deportivos acostumbran a recrearse en las bajas temperaturas cuando los equipos españoles juegan competiciones europeas en Rusia, Ucrania o Suecia. Cuando el FC Barcelona fue a jugar su partido de Champions contra el Dinamo de Kiev, todos los titulares subrayaban que “había que vencer al frío” o “no quedarse helados”. Si analizamos a más largo plazo, pocos han caído en la cuenta de que, en el espacio de siete días, el Barcelona ha pasado de jugar bajo cero en Kiev a jugarse el Mundialito de Clubes con temperaturas cercanas a los 30 grados, previo paso por Barcelona para jugar contra el Espanyol 

Para algunos, incidir en el cambio de temperatura como factor decisivo en el rendimiento es un mito que pertenece a la época de los futbolistas poco preparados y la equipación insuficiente. Pero si hacemos un recorrido cronológico por las últimas semanas del FC Barcelona veremos las circunstancias en las que han tenido que competir: 

El 8 de diciembre el equipo de Guardiola llega a Kiev y entrena esa misma tarde. Los jugadores llegarán a sudar un 50% de lo que sudan en un partido en verano. Aunque no veamos sudor en sus camisetas, se perderá agua a través de la respiración y por lo tanto hidratarse es tan importante como siempre o más. El peligro reside en perder demasiado calor. El frío produce una vasoconstricción en la piel para intentar conservar el calor corporal. Esta vasoconstricción puede venir acompañada de tiritona para intentar conservar el calor corporal y en estas circunstancias el cuerpo disminuye la coordinación y destreza. Se pueden producir congelaciones en orejas o asma como consecuencia de respirar aire muy frío. Además, como consecuencia de tiritar se produce la fatiga prematura ya que se consume mucho glucógeno muscular.  

El 9 de diciembre, durante el partido con el Dinamo de Kiev, el período más delicado para la hipotermia es la segunda mitad. El enfriamiento por evaporación y radiación aumenta debido a la humedad de la piel (debida al sudor, lluvia o nieve) y a que las prendas están expuestas a una mayor velocidad del viento en un momento en que la producción de calor metabólico disminuye. El cuerpo técnico del Barcelona cuida especialmente la vestimenta y la ingesta de hidratos de carbono. El equipo gana y se clasifica primero de grupo jugando con una sensación térmica de -1°C. 

12 de diciembre. Partido contra el Espanyol, 1-0 y preparación para el viaje a los Emiratos Arabes.  

13 de diciembre. Cuatro días después de jugar en Ucrania, el Barcelona llega a Abu Dhabi con una temperatura de 28°C. Al choque térmico inicial hay que añadir el cambio horario. Los trastornos más acentuados se perciben a partir de  3 horas de diferencia y cuando el viaje se realiza hacia el este. Exactamente el caso en el que se encuentra el Barcelona. Guardiola avisa: "Debemos ganarnos el derecho a jugar la final. No será fácil" 

El equipo llega y entrena porque realizar una sesión de entrenamiento el día de llegada contribuirá a mejorar el proceso de adaptación. El problema es que van justos de tiempo. Se estima que para recuperar la normalidad y que desaparezcan los síntomas del cambio por completo es necesario un día por huso horario atravesado. Han llegado exactamente tres días antes para adaptarse a una diferencia de tres horas. 

El segundo obstaculo es la alta temperatura. Un deportista entrenado se aclimatan al calor en 4 días , pero está probado que algunas adaptaciones del organismo requieren hasta once días. Sin embargo, el día 16 el FC Barcelona derrota 3-1 al Atlante con una temperatura de 30°C y un 76% de humedad. El próximo sábado 19 jugarán la final con un clima similar. 

Cuatro partidos clave jugados en diez días, en tres ciudades distintas y con cambios de temperatura de 30 grados centígrados. Un reto que pone a prueba no sólo a los futbolistas, sino a los médicos, preparadores físicos y entrenadores del FC Barcelona.

No hay comentarios:

Publicar un comentario